martes, 12 de junio de 2007
El otro lado de Las Puertas
Luego de quedarme observando por un rato las puertas y llegar a la conclusión de que no era el momento de atravesarlas y que este llegaría más tarde, decidí hacerle caso a Klaus y salir a explorar un poco la Tierra Hueca, aunque de todas formas esto no le quitó a él el aburrimiento, a mi me pareció una vuelta al mundo bastante ilustrativa. Mientras él dormía, descendimos en una ciudad muy similar a las de donde yo provengo. No recuerdo el nombre que mi maestro me dijo, pero seguramente ha de haber sido creada por algún hermano extraviado dentro de esta tierra hace muchísimo tiempo atrás. Las construcciones son muy bonitas, aunque el tiempo se ha encargado de deteriorarlas. De cierta forma el estar acá me trae seguridad... Aunque haya alguien observándome desde arriba de un árbol.
Klaus, luego de despertar y venir a ver si estaba haciendo algo interesante, me dice que es un cazador que anda vigilando. Ambos le hacemos un saludo con la mano y él parece no inmutarse por haber sido "descubierto". Comencé a caminar por el lugar, buscando alguna construcción interesante, mientras Klaus decide que es más emocionante ir a pescar en la orilla del mar. Encontré un templo, con un mar de arena a su alrededor, ni muy perfecto ni muy caótico. Una vez dentro del templo, encontré un baúl hermosamente adornado con flores talladas y una escritura en el que creo ha de ser el lenguaje local. Luego de examinarlo detalladamente, siento que he de buscar una clave, una llave... cuando me dispuse a salir de la habitación para recorrer las demás, un espíritu me preguntó ¿qué hay delante de ti?... Enigma, un enigma que he de resolver. Luego de revisar todas las habitaciones, volví frente al cofre y nos juntamos con Klaus quien me ayudó a abrirlo con un poco de magia, dentro del cofre estaba algo un poco tonto pero útil... la llave...
Enigma se enojó conmigo por quitarle su enigma, y se me ocurrió que sería buena idea llevarlo ante las puertas. Una vez allá, se emocionó y me preguntó qué significaba el "1", analizó un par de segundos y lo resolvió, dándome una pista escribiendo junto al punto negro "último". Le dije a Klaus que si quería, fuera a dar unas vueltas porque seguramente me demoraría. Con dos pistas debería ser capaz de resolverlo. Y así fue.
Entramos Klaus, Wei Qi, la ratita y yo, Svetlana se quedó en su nave en caso de que hubiese dificultades. Atravesamos las puertas y nos encontramos con lo que llamaría un Paraíso. Es la Tierra Hueca, pero pareciera que hace muchísimos años atrás. La paradoja no parecía afectarnos y, aunque las personas hablaban un lenguaje extrañísimo, eran muy amables y nos regalaban todo. Me comuniqué mentalmente con mi maestro Lan y me dijo una frase para poder abordar una nave que me acercaría a él. Fuimos con Klaus luego de probar unas barritas de jugo y cuando llegamos donde mi maestro, recién notamos que un meteorito caería sobre nuestras cabezas en un par de horas. Esperamos a que esto sucediera a unas lomas más allá, y cuando por fin cayó, miramos desde lejos lo que sucedería. Mi maestro Lan dijo que lo que veíamos era seguramente el pasado, que al ver lo que veríamos, seguramente podría hablarnos más de lo que él sabía sin incurrir en una falta a las limitaciones que le impusieron. Mientras tanto, aparecieron tres personas, con extrañas ropas, que Klaus identificó como tres de seis que entraron por una de las tantas puertas hace muchísimos años atrás. Empezaron a hacer pases con sus manos y mientras uno sostenía la piedra de meteorito en el aire, los otros seguían como dibujando cosas. Una vez terminado el proceso, y hubiéndose retirado, Wei Qi fue debajo de la piedra a ver qué habían escrito. Le permití a mi maestro que viera las imágenes que mi familiar proyectaba en mi mente, debido a mi baja capacidad para cualquier expresión artística. Me advirtió que no podría evitar quizá ver algo más, pero aún así accedí. Según Klaus el dibujo es una "carta astral", según yo, son una maraña de líneas... Tendremos que analizarlas en algún otro lugar. ¡Wei Qi volvió con un pedazo menos, achatado y no se da cuenta...! No le diré nada para que no se desespere... mientras tanto iremos a ver de qué sentido del humor extraño de Lianny habla mi maestro, en Mimalda, la ciudad más grande de este planeta. Y al llegar a la biblioteca lo descubrimos... Cientos de miles de libros, todos con la foto de la dragona diciendo que no con su dedo... ¡Tanto conocimiento vetado! Wei Qi volvió a la normalidad... menos mal no lo alarmé con su cambio de forma, se veía extraño cortado... quizá es por el material que contiene esa roca... En las puertas volvemos a encontrarnos con un acertijo, pero en conjunto con mi maestro pudimos resolverlo más rápida y fácilmente...
Ahora, a encontrarnos con la dragona Lianny una vez más
Por: Pawa -
18:49 -
Comentarios: 0

-------------------------------------
|