Entradas Anteriores:

  • EL principio de un camino..
  • Historia Primera
  • El siguiente muerto xD
  • Bitácora XII
  • Bitácora XI
  • Último reporte de Samantha. Texto personal para Sv...
  • Reunión
  • Acerca de las leyes que rigen el Guijarro Azul
  • Bitácora, X
  • Bitácora, Modo de Alta Seguridad.


  • Archivo Mensual:

  • noviembre 2006
  • diciembre 2006
  • marzo 2007
  • abril 2007
  • mayo 2007
  • junio 2007
  • julio 2007
  • agosto 2007
  • septiembre 2007
  • octubre 2007
  • diciembre 2007
  • febrero 2008
  • julio 2008
  • agosto 2008
  • Su Kuang Fei
  • Svetlana Nazarova
  • Egon Foxley
  • Michael
  • Zacharias
  • Kumagoroshi
  • Blip
  • Elo-Bransg-Ega-Sardil-Iadnah
  • Samantha Highwind
  • Garryon
  • miércoles, 6 de junio de 2007

    Sabotaje y despedida

    Logramos salir del agujero que dejó el gusano cromático, finjiendo ser soldados japoneses que logramos sobrevivir y gritando alarmados cualquier cosa. Klaus y yo aprendimos que debemos dejar la boca cerrada en ciertas ocasiones, porque algo tan sencillo como el idioma nos puede delatar.
    Nos logramos colar entre la cantidad de soldados que se encontraban en el lugar y nos mezclamos tan bien entre ellos que los pudimos seguir por un buen trecho. Logramos agotarles todos los suministros de comida y agua, ensuciándola para retrasar su marcha. Mi maestro Lan dice que ese es su objetivo, deben demorarse en atacar para que las defensas estén preparadas.
    Planeamos una pequeña emboscada entre los tres cuando enviaron un pequeño destacamento de alrededor de 120 soldados a buscar provisiones en una aldea.
    Mi maestro Lan y Klaus llegaron primero, yo llegué prácticamente junto con el destacamento. Creo que tendré que entrenar más físicamente. Llegamos a la aldea y mi maestro nos aseguró que él se encargaría de los jefes, que nosotros entretuviéramos al resto. Así que Klaus buscó ubicación para dispararles mientras que yo me oculté para realizar un ataque más sigiloso y pequeño.
    A la voz del primer disparo, un puñado de soldados fueron a ver qué sucedía. Traté de atacar a unos, pero lamentablemente lograron vencerme. Definitivamente tengo que entrenar más y mejorar mis habilidades, mi orgullo se resintió un poco al ver que dos simples japoneses mal armados me vencieron. El daño era grave y tuve que ocultarme bien para que no me siguieran. Wei Qi fue a buscar ayuda en Klaus, ya que molestar a mi maestro en medio de una maniobra en contra de los altos mandos seguramente resultaría mal. Además no quiero que me vea en estas condiciones, herida y sin haber logrado siquiera detener o distraer a un par de soldados. Qué vergüenza.
    Se escucharon muchos disparos más. No me agrada mucho la idea de gente muriendo, mi método es más inutilizador que destructivo... no me gusta imponer mis pensamientos por sobre los de los demás, pero conversaré algún día con Klaus acerca de lo importante que es la vida y el respeto a ella. Luego de un rato llega Klaus, guiado por Wei Qi, tampoco se ve muy bien, pero al menos él logró más que yo y merece mucho respeto.
    Klaus decide llamar a una amiga, parece que ella será capaz de traer ayuda o algo así. Cuando la mujer dice que vendrá, comienza a aparecer una gran cantidad de humo en la choza en la que estábamos refugiados, parecía un incipiente incendio y entre esa densa nube, apareció un gran objeto metálico, algún medio de transporte o algo así...
    Bajó una mujer, igual rubia pero con rasgos infantiles para la edad que ha de tener. Me pareció ver a una niña en el cuerpo de una mujer... Mi maestro Lan me había hablado de ella: Svetlana. Trajo muchísimo equipo de guerra, armas, explosivos y el olor a pólvora no me pasaba desapercibido, así que supuse que el humo no venía con fuego incluído, sino mis heridas recientemente aliviadas por Klaus serían poco comparado con el desastre que esto podría causar.
    Sin embargo todos parecen ignorar el humo y seguir el ruido de los disparos.
    En ese momento llegó mi maestro Lan con uno de los jefes, seguramente el último en pie, para interrogarlo. Le hizo preguntas que obviamente no fueron contestadas y quedó en claro el valor de estos soldados. Pero de todas formas la información la obtendríamos. Mi maestro tiene fama de buen interrogador y no se la ha ganado en vano.
    Me siento orgullosa, a pesar de la herida en el ego que tenía, pues he sido invitada a presenciar a mi maestro en acción. Ver cómo es capaz de incursionar en la mente del jefe soldado japonés me impresiona, fijándose en cada detalle, en aquellos puntos claves... Y luego, ya el hombre no sería el mismo. La motivación que lo movía a guardar silencio había sido trastocada con pinceladas de dolor y desesperación, así que contar los planes y propósitos de sus jefes ahora le fue bastante fácil.
    Luego de eso, salimos del lugar causando un poco de caos, rompiendo sus medios de transporte y dejando malheridos (espero) a varios sujetos. Nuestro próximo destino era una Capilla de los Hijos del Éter.
    Descansamos unos días y luego acompañamos a Svetlana a Rusia a ver a su familia. No entendí mucho lo que sucedió en ese lugar, el lenguaje me es totalmente extraño al igual que la búsqueda de ella y su falta de motivación y deseos de completarla. Siento que se rindió rápido, aunque no sabría decir si es así o si lo estoy interpretando mal. Yo espero completar mi búsqueda, aunque no tengo ninguna pista de dónde empezar, al menos ya estoy recorriendo otros lugares.
    Ahora nos disponemos a atravesar una puerta... lo que sucedió luego, en la Tierra Hueca, es un tanto confuso. Viajamos por varios lugares, conocimos varias cosas y las dos cosas más importantes fue la presencia de esa dragona, Lianny, y el gesto de mi maestro Lan ante unas palabras de ella... algún día tendré el valor de preguntarle por qué. Y lo segundo son unas puertas que no hemos podido atravesar porque nos propusieron un acertijo que hasta el momento, siento que escapa con creces a mis capacidades... lo que no implica que me rinda y lo deje pasar.

    Ahora he de admitir que me siento mal, no soy egoísta y sabía que algún día mi maestro me tendría que dejar para seguir su propio camino, pero jamás pensé que sería tan pronto. Siento una especie de punzada en el pecho, creo que es porque con él me sentía segura sin importar la situación o el peligro, desde que recuerdo nunca he estado sola y ahora, además de Wei Qi, no tengo mucha compañía. No he de menospreciar a mis nuevos compañeros, pero es difícil describir la sensación de vacío que deja Lan. Mi consuelo es que sé que volverá pronto, antes de un año dijo... y que aprenderá muchas cosas nuevas y seguirá creciendo. Además, tengo que demostrarle que valgo la pena como aprendiz y que cuando vuelva, se sorprenda de todo lo que he crecido, aprendido y logrado.

    Maestro, te esperaré no importa por cuánto tiempo... y no sólo no moriré, sino que haré que te sientas orgulloso de mi...

    Por: Pawa - 22:37 - Comentarios: 0


    -------------------------------------
     

    Teluria - Dominio de Nueve es una crónica de Juegos de Rol ambientada desde 1938 y creada para el universo de "Mundo de Tinieblas" (el primero), propiedad de White Wolf Inc.

    Si bien es cierto se han usado algunos nombres y/o circunstancias reales, la totalidad de los hechos acaecidos dentro de esta historia corresponde a un trabajo conjunto de ficción. Cualquier semejanza con la realidad no necesariamente es coincidencia, pero al menos es sólo eso: Una coincidencia dentro de una historia narrativa.

    Todo uso de material narrativo aquí realizado ha sido sin fines de lucro y con el único ánimo de entretener. A su vez, cualquiera que se atreva a tomar parte o su totalidad de esta historia para emplearla con fines lucrativos estará cometiendo delito en lo referente a los derechos de autor... Ok, no es que creamos que en Internet se respeten demasiado, pero es necesario aclarar que, al menos nosotros, actuamos de buena fe.

    blogger.com - photobucket.com
    La Umbra - Creative Commons License