No puedo creer que se haya ido... que ahora no esté a mi lado, no sentir sus cariñosos ronroneos, su suave pelaje... su voz. No tenerla a mi lado es casi insoportable, es algo que quema en mi interior, algo que no me deja siquiera pensar, no puedo tomar decisiones, no me siento capaz de siquiera protegerme a mi misma.
Es una sensación tan espantosa que a veces hasta hubiese preferido que no me salvara, que ambas nos hubiésemos ido aquel fatídico día... lamento tanto haber ido a aquella estúpida misión sin sentido, que lo único que me dejó fue la marca de la muerte de Venus y una fama que ni siquiera merezco.
Miro a mi alrededor y parece que nada tiene sentido. Ahora todo se ve diferente, todas las personas actúan diferente... siento una opresión, un dolor y una pena horribles y nadie parece notarlo, nadie le toma el peso o la importancia, incluso aquellas personas en las que tanto confié, a quienes les di mi apoyo y ayudé. Sin ella, sin mi preciosa amiga de grandes ojos verdes, sin su calor, sin su apoyo y ayuda, me siento más sola que nunca, siento que nadie me entendería, menos aún quienes están en mi "grupo", que nunca han sentido el amor que yo sentía por mi familia, por mi pequeña compañera, por esa parte de mi que ahora ya no está.
Ninguna pérdida es comparable, ni siquiera cuando falleció Nueva Luz al Final del Túnel, tampoco la muerte de Viejo o de Donovan... Nada se compara a la pérdida de quien sentía como mi hermana, como mi hija, como mi verdadera y única amiga, incondicional, siempre dispuesta a ayudarme, entenderme o escucharme.
Siento en los demás que no me comprenden, que muestran sus caras de fingida lástima, pero que en el fondo ríen por mi pérdida, ríen por mi demostración de debilidad, por haber perdido en una batalla que todos pudieron ganar. Y tampoco he de ser muy perceptiva para notar que incluso disfrutan ver mi dolor, sentirse de alguna forma superiores.
Y acepto mi derrota, pero no mi pérdida. La seguiré lamentando por mucho tiempo más, seguiré recordándola, extrañándola y buscando la forma de recuperarla...
Pero ahora, desde otro camino, desde otra parte y alejada de todo aquello que me haga mal.
Siempre te amaré, mi Venus...